Teléfonos móviles: la adicción del siglo XXI

Introducción

Tecnología, comunicación, información, redes sociales, fotos, miles de fotos… Internet  ha da dado un giro bestial a nuestras vidas, sobre todo con su llegada a los teléfonos móviles. Hace tan solo unos años apenas era conocido por unos pocos, hoy en día es inconcebible llevar una vida sin internet, trabajar o estudiar sin la ayuda de las redes sociales es estar varios escalones por debajo de la sociedad. En general, quien no está conectado a internet no es nadie.

Es duro decirlo pero es así, nos comunicamos constantemente con nuestros familiares gracias al móvil y whatsapp, las cuentas bancarias ya están online, cada vez se hacen más compras a través de internet, el trabajo y estudiar sin la ayuda de la información que hay en la red es imposible.

Vivimos 100% conectados. Ordenador, teléfonos móviles, televisión… hasta la nevera tiene wifi hoy en día. ¿En estas condiciones como no vamos a ser adictos al móvil? Además  el teléfono móvil cuenta con una ventaja especial sobre el resto de aparatos, lo podemos llevar en el bolsillo allí donde vamos, es llevar la conexión que teníamos hace veinte años con el pesado ordenador de sobremesa pero colgado al cuello 24 horas.

Esta aparente ventaja tecnológica es un arma de doble filo, cuántas vidas se habrían salvado a lo largo de la historia si la conexión móvil hubiese existido de siempre ¿verdad? Pero por contra, tanta conexión al final no es positivo.

Los teléfonos móviles ya no son  un dispositivo de emergencia o para hacer simples llamadas telefónicas. Internet, redes sociales, cámara fotográfica, fotos… y sobre todo el ultimo avance de estos últimos años, las aplicaciones de mensajería instantánea como whatsapp.

Antes para comunicarnos por mensajes teníamos que usar el antiguo sms, hoy en día eso ha cambiado gracias a las app de mensajería. Ahora son gratuitos, llegan al instante, puedes crear cientos de grupos con amigos, familia… puedes enviar chistes, fotos, quedar… el teléfono móvil actualmente puede llegar a ser incluso un martirio más a nuestra ya ajetreada vida, un bombardeo constante de información, trabajo, control… el cual nos mantiene enganchados 24 horas, nos acompaña a donde vamos, incluso en algunos casos lo metemos debajo de la almohada.

Ante esta situación no es de extrañar que el uso del móvil se haya vuelto en una adicción, en una parte más de nuestras vidas de la que no podemos despegarnos. ¿Salir de casa sin móvil hoy en día? Que locura.

A continuación vamos a abordar que es la nomofobia o adicción a los teléfonos móviles, un grave problema que ya se trata hoy en día como si fuese una enfermedad más.

 

Las nuevas tecnologías son capaces de hacernos la vida mucho más fácil, pero también de complicarla hasta niveles muy peligrosos.

Adicción a los teléfonos móviles: causas y síntomas

¿Os imagináis salir de casa sin teléfono móvil? ¿A salir al monte y quedaros sin cobertura?, ante un inconveniente así seguro que lo primero que sentiríamos seria ansiedad y miedo, estaríamos perdidos y desorientados. El teléfono móvil a nivel psicológico nos ha destrozado, nos ha vuelto unos seres débiles e indefensos ante el mundo.

Antes el ser humano podía pasar horas solo en el campo, si le sucedía algo no le quedaba otra que andar varios kilómetros a pedir ayuda. Era lo habitual. Ahora estaríamos como un bebe al que dejan solo durante sus primeros pasos, sin saber que hacer o donde ir.

Este es el principal problema de la movildependencia, el siguiente seria la adicción y la enfermedad y todas las consecuencias que lleva aparejadas, que pueden ser muchas.

Esta es el arma de doble filo de la que hablaba al principio, pese a que el avance tecnológico puede llegar a ser muy útil en nuestras vidas para hacérnosla más fácil y poder estar conectados con todos los rincones del mundo, carecer de esta tecnología nos puede llevar a un estado psicológico de nerviosismo y de tener una necesidad imperiosa de volver a estar conectados otra vez cuanto antes.

Estos síntomas de ansiedad, nervios y obsesión por estar siempre conectados al teléfono móvil y que este esté en perfecto funcionamiento  ha sido bautizado por los psicólogos como “Nomofobia”.

Muchos expertos en psicología han hablado de este problema conocido como nomofobia como la nueva enfermedad del siglo XXI. Los últimos estudios lo dejan claro y lo que es peor, cada año va en aumento de forma alarmante, ya en el 2011 se hizo un estudio con 2000 personas y el 53% sentían alguna ansiedad cuanto el teléfono móvil se quedaba sin cobertura o sin batería.

Según este estudio, las personas más propensas a sufrir este problema son los adolescentes, justamente los que están más familiarizados con las nuevas tecnologías.

También concluyeron que dentro de ese grupo de adolescentes adictos a los teléfonos móviles, la mayoría eran personas con poca confianza y baja autoestima.

 

adiccion telefono movil

 

Síntomas de la Nomofobia

A nivel físico

Entre los problemas psicológicos que hemos comentado antes, las personas adictas al movil también pueden sufrir:

-Taquicardias

-Dolor de estomago

-Dolor de cabeza

-Pensamientos obsesivos

Problemas en nuestro día a día

Además de los problemas de salud, también podemos sufrir otros problemas en nuestra vida social, laboral o estudios que muchas veces no nos damos ni cuenta, estos problemas son:

-Perdida de concentración en los estudios y problemas en el mundo laboral.

-Situaciones de peligro al usar el móvil mientras se conduce o al cruzar una calle.

-Cambiar la forma en la que nos relacionamos y con ello una pérdida de interés en tener relaciones sociales presenciales.

-Ansiedad al estar pendientes constantemente de quien nos llama o nos escribe.

-Perdida de la noción del tiempo, trastornos en el sueño o dolor de ojos.

 

¿Cómo sabemos si somos adictos a los teléfonos móviles?

Os voy a dejar algunas señales que nos pueden indicar que somos adictos a los teléfonos móviles, si hacéis solo algunas de ellas aún estáis a salvo, si las hacéis todas entonces es un problema más serio:

1º Intentas tener el dispositivo siempre cerca, hasta cuando vas al baño o a la hora de dormir.

2º Lo consultas compulsivamente aunque no haya vibrado o cuando solo ha pasado un minuto desde la última vez que lo miraste.

3º Lo primero que haces por la mañana y lo último antes de irte a dormir es mirar el móvil.

4º La batería te dura unas pocas horas.

5º Es tu compañero fiel, te lo llevas a todas partes.

6º Consultas el móvil en reuniones sociales o comidas familiares.

7º Piensas que el móvil vibra pero lo miras y no hay nada.

8º Tienes que acabar algo urgente pero tardas más de lo normal por estar pendiente del whatsapp

9º Comes con el teléfono al lado del plato y lo miras más que cucharadas te metes en la boca.

10º Estas leyendo esto ahora mismo desde un teléfono móvil.

 

CALCULA TU NIVEL DE ADICCIÓN
¿Quieres saber si eres adicto al móvil? La OCU tiene un test que evalua el nivel de adicción, puedes hacerlo entrando en este enlace.

¿Qué se puede hacer para minimizar este problema?

Lo primero y lo más básico es la educación, hay que educar a los niños desde muy pequeños y ponerles pautas a la hora de utilizar las tecnologías para evitar futuras patologías asociadas a ellas.

Cada vez son mas los padres que dejan a sus hijos solo utilizando móviles y ordenadores y cada vez empiezan mas jóvenes. Sin una educación y un control los menores no aprenden donde están los límites y además pueden acabar dando un mal uso de estos aparatos electrónicos lo que también supone un peligro.

Pese a que en la edad adulta también se pueden sufrir estos problemas por el mal uso de teléfonos móviles, siempre son los jóvenes los mas vulnerables y los que tienen mas probabilidades de desarrollar dependencias por las nuevas tecnologías y en casos mas graves problemas de salud mental.

Otra forma de ayudar a los niños es enseñándoles a usar correctamente esta tecnología y también los peligrosos que tiene usarla de forma indebida.

Por lo tanto, la clave no esta en prohibir, eso solo complicaría las cosas. Cuando se intenta prohibir algo a un niño o adolescente este mostrará más interés y dará un peor uso. Hay que educarles y hacerles entender que es importante usar estos aparatos de forma correcta, hay que ensañarles tanto los aspectos positivos de las tecnologías como sus usos indebidos y sus consecuencias. El ámbito familiar y la escuela juegan un papen fundamental en este sentido.

 

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